Los socialdemócratas de todos los partidos deben andar preocupados. El intervencionista modelo económico europeo fundamentado en un elevado gasto, déficit y deuda pública se ha situado al borde del colapso.
La alta presencia pública en las economías europeas, administrando el 50% de la riqueza nacional, y la situación de sobreendeudamiento han convertido en irrepetible una forma de crecimiento residenciada en el desplazamiento a las generaciones futuras del pago de nuestros gastos de hoy.
Acabamos de conocer que la Eurozona sigue en recesión tras año y medio y a ella se incorpora la Francia socialista de Hollande.
La misma sociedad demandante del gratis total es hoy consciente de que es un ejercicio de irresponsabilidad colectiva consumir todo hoy para que nos lo pague alguien mañana.
En el sector público es todavía más evidente el negligente comportamiento de desplazar, para que sea en otra legislatura y distinta generación política la que peche con el excesivo gasto de hoy.
El keynesiano ejercicio de desplazar la responsabilidad del pago a la generación posterior partía de una doble confianza; en la capacidad de pago y empleo de nuestros hijos para devolver nuestros préstamos y en los bancos para prestar todo el dinero necesario. Esa doble confianza se ha quebrado y por tanto cualquier política económica futura se basará en el estímulo del ahorro y en gastar solo lo que se ingresa.
Estamos en la senda pero el camino aún es largo, y aunque en este primer trimestre la Comunitat ha dado el mayor superávit regional, con 334 millones, y que el conjunto de las administraciones ha bajado en 1.207 millones su déficit, la cruda realidad es que solo la Administración Central en tres meses ingresó 27.263 millones y gastó 43.334, un déficit de 16.071 millones.
En esta época por tanto procede reinventar nuestro modelo de crecimiento, y tras el indispensable padecimiento de tener limitado el acceso al endeudamiento, y devolver los préstamos anteriores, con las debidas reformas, la Comunitat, y el conjunto nacional, alcanzará un nuevo equilibrio económico sobre fundamentos más sólidos que los actuales. Que no son otros que aquellos que nos hacen retornar a la cultura del esfuerzo, a la capacidad emprendedora, al ahorro y donde el sector público da un paso atrás para que nuestro agricultor, comerciante o industrial, dé dos adelante.
Miguel Barrachina Ros
Economista y Vicepresidente de la Diputación

1 comentario :
Hoy leía una cita de Jose Luis Sampedro que decía que la 'gente no es tonta sino que esta manipulada", y esa cita me ha venido a la cabeza nada mas leer el articulo del señor Barrachina (economista y político). Pretender hacernos creer que la crisis que estamos viviendo es fruto del intervencionismo del Estado y de su excesivo endeudamiento es una mentira de tal magnitud que en el fondo no se la cree ni el. Esta crisis se ha generado por el excesivo endeudamiento que se han visto obligadas y animadas a contraer las familias para acceder a un bien de primera necesidad como es la vivienda, objeto de especulación por parte de promotoras y chorizos varios, y el gran error del Estado ha sido precisamente no intervenir para evitarlo. Ahora el neoliberalismo del que usted forma parte, que no dijo ni pío cuando crecía la burbuja sino que la alimento con leyes como la del suelo, pretende hacernos creer que el problema es el ''gratis total'' como usted dice, que en realidad quiere decir que ya esta bien en gastar en educación, sanidad, dependencia,... y que ahorremos. Ni una palabra sobre los paraísos fiscales, las amnistías, el fraude,... que reducirían el déficit, eso es cosa de la socialdemocracia que derrocha e hipoteca a nuestros hijos con gastos superfluos como su educación, sanidad, becas,... Si le parece vamos a empezar poniendonos de acuerdo en lo siguiente: Acabemos con Gurtel, sobresueldos, asesores a dedo, sobrecostes injustificados,exenciones de impuestos a la iglesia y a los grandes patrimonios y entonces empecemos a hablar de ''invertir'' con mayor eficiencia en formación, educación, infraestructuras,... Como los pequeños gestos son importantes y usted esta tan concienciado, empiece renunciando a que un vehículo oficial con chofer le recoja todos los días en Segorbe para ir a Castellón, y renuncie a la maxima pension a la que tiene derecho por haber estado un tiempo en el Congreso. Yo, que también soy economista como usted y que a diferencia de usted he puesto varios proyectos empresariales en marcha que han creado bastantes puestos de trabajo (a costa de no tener vacaciones, avalar ante los bancos con todo mi patrimonio y aguantar los impagos de administraciones locales y autonómicas gobernadas por su partido), le aseguro que sin coche ni chofer se puede vivir y le animo a lanzarse al ruedo conmigo a jugarse sus cuartos por este país y por su gente, que espero que no acabe siendo manipulada y defienda sus derechos. Un saludo a todos
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