

Le ocurrió a Zapatero: se acordó de Bob Dylan y se nos puso cursi con aquello de que “La tierra no pertenece a nadie, salvo al viento“. En las siguientes elecciones se pegaba un castañazo histórico y su carrera política
quedaba finiquitada.
Ahora le ha tocado el turno a Artur Mas, el trilero del carrer Tuset metido a rapsoda de alamanaque, quien ha declarado que “el futur pertany a aquells que creuen en la bellesa dels seus somnis”. Otro iluminado que cree que puede tapar su incompetencia a base de poemas cursis.
Confiamos en que sea un síntoma de que se acerca el mismo final para Mas.
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