
A nadie se le escapa, que en el 70 aniversario del Alzamiento nacional y tras la nueva ley de recuperación por la Memoria Histórica Republicana, sea ley la retirada de todos los símbolos que denoten ostentación del fascismo habido en España durante 40 años, según reza la ley aprobada por Zapatero. Se entiende pues, que se podrá estar de acuerdo o no, pero no es tema no lo debatiré en este artículo. Lo que intentamos transmitir curiosamente es el hallazgo hoy, de una placa de agradecimiento al que fuera “Caudillo de España por la Gracia de Dios” anclada en los muros del Claustro Catedralicio de Segorbe.
Naturalmente una vez encontrada esta “joya” de la historia contemporánea española y tras el grave peligro que corre, dado los tiempos de revanchismo y revisionismo que nos tocan vivir y acechan contra, lo que es una parte de la historia más reciente, pasamos a dejar constancia en nuestra cámara, de la “perla” mejor guardada y vigilada de la catedral de Segorbe; la placa de la Iglesia Católica en agradecimiento a Franco, por la restauración habida en dicho templo, tras el ataque de las milicias republicanas durante la guerra civil.
Y decimos… ¿por qué vigilada o guardada? Pues resulta que nos llamó la atención una vez metidos en el Claustro y dispuestos cámara en mano para fotografiar dicha “placa” lugar del auténtico conflicto, cuando desde dentro de la sacristía, alguien que nos abordó “a grito pelao”, al parecer algún sacristán o responsable eclesiástico, prohibiéndonos tajantemente la ejecución fotográfica total o parcial de dicha placa franquista, a los gritos de;
““Oigaaaaaa, oigaaaaa… caballero, caballero, cese usted inmediatamente de hacer fotografías, cese usted, está prohibido tajantemente”!!Según parace, existía un cartel donde se indica la prohibición de fotografiar o tomar imágenes. Pero es obvio que la placa de Franco, no es ni la galería de Vicente Masip ni ninguna obra del renacentismo español, sólo se trata de un placa de piedra acoplada al muro del claustro, y que se iba a efectuar la fotografía en todo momento sin flash.
Bien, una vez calmados los ánimos, el buen hombre, al ver que no íbamos a quemar la Catedral, ni prender fuego, ni sabotearla, ni muchísimo menos intentar arrancar la placa prematuramente, nos invitó a emprender una solicitud escrita indicando la intención de realizar cualquier fotografía, advirtiendo del lugar o zonas dispuestas a retratar y señalando el destino o destinos que tomarían dichas, con remite al cabildo catedralicio de la ciudad de Segorbe, asegurando que dicha solicitud sería aprobada, pues nunca se ha anulado ninguna petición, ni posee la Catedral de Segorbe derechos de imagen.
Surrealistamente… el reportero gráfico del blog informativo segorbino del Informal, quedó anonadado y petrificado, cuando el susodicho personaje eclesiástico con tono jocoso dijo; “¿Qué…te gusta, verdad? Contestando el reportero del Informal;
perdone no comprendo…el sacristán le respondió; Franco… la placa de Franco, esa placa es en memoria de Franco tu ídolo, estupefacto le contestó el reportero del Informal;
la etapa política de ese señor ha sido condenada por los políticos democráticos, entre los que me enorgullece estar, entonces este señor haciendo alarde de su pasado político y bajo el influjo de su tradicionalismo carlista, por todos conocido en Segorbe, increpó al joven reportero indicándole que carlistas y falangistas habían pactado un sello de sangre para combatir en “Santa Cruzada” por la Iglesia Católica. Cabreado y aún con fuerzas,
el reportero Informal le recriminó que ese pacto no fue como él lo describió, si no que fue una artimaña del dictador para hacer un frente común una vez fusilados o encarcelados por Franco los principales dirigentes falangistas o carlistas, como Manuel Hedilla o Fal Conde por el Carlismo.Finalmente desanimado el Reportero Informal y abatido por la tosturez del arcaico personaje sumergido en los años 50, cesó en su intención de obturar la fotografía, señalando que seguiría los trámites de funcionariado administrativo, para obtener dicha fotografía, y poder suministrarla a la redacción de la web: libertaddigital y el blog informativo del INFORMAL SEGORBINO, entre otros.
No obstante, esta redacción consciente de los tiempos que corren, investigará la posible apología del franquismo, en que pudiera haber incurrido este señor, al vigilar o guardar prepotentemente la placa del Generalísmo Franco, para evitar ser descubierta y posteriormente eliminada del edificio púbico, pues ya se sabe, que quien no denuncia una ilegalidad se convierte en encubridor. Y posiblemente este Obispado, con su cabildo dentro incluido su sacristán multiusos y tiranosaurios vayan de cabecita a la Justicia por presunta apología del franquismo, protección del fascismo y ensaltación de la época más negra de España, quizás la más dorada de la Iglesia, nunca se sabe.
PD: Cuando vayan por cualquier motivo al Claustro de la Catedral, y si le piden salto y seña; ¡¡atrinchérense!! por su seguridad. Nada más.
2 comentarios :
¿Quien no conoce a Melchor? ¿Y le hicistéis caso...? Jajajajjajaa por cierto ¿como es que ese tio está metido ahí?
Esa gente tiene verguenza de tener allí una placa de Franco, es posible que dure menos que un pastel en la puerta de un colegio.
La Iglesia siempre ha estado con los que mandan y algunos son capaces en renegar hasta de Jesucristo por mantener sus status.
A mi no me molesta, además es razonable, que quien más apoyó a la Iglesia en aquella época, ahora tenga un digno reconocimiento público.
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