10.9.06

Segorbe, entre toros y caballos desde el siglo XIV



La singular entrada de toros y caballos de Segorbe (Castellón), declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, data de la centuria del 1300 pero su verdadero origen podría remontarse tiempo atrás, cuando se llevaban los astados de los corrales a la plaza.

La firma del responsable de la Secretaría General de Turismo de Madrid ha puesto fin a 26 meses de papeleo, malentendidos y manifestaciones encontradas, desde que a mediados de octubre del 2003 el Ayuntamiento de Segorbe, por unanimidad de sus miembros, solicitó al gobierno el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Internacional para la singular entrada de toros que cada año, en la segunda semana de septiembre, se celebra en Segorbe.

La entrada de toros de Segorbe es, junto al Corpus Christi de Toledo, la fiesta más antigua declarada de interés internacional por el Ministerio de Turismo.

De su origen, hay que reconocer que no hay muchos datos. Y la explicación es lógica porque la entrada se ha considerado siempre como un complemento al día de toros en su conjunto, como una operación previa y necesaria para poder correr los toros en la plaza y que consistía en llevar las reses hasta el recinto donde se exhibían.

En el expediente anteriormente citado se da una fecha en las postrimerías del siglo XIV para confirmar que en aquellos tiempos ya se realizaba el singular encierro.

Seguramente, habrá que remontarse algún siglo más para encontrar una vinculación entre el recorrido que siguen los toros desde que suben del río hasta llegar a su destino en la plaza, siguiendo el trazado de la muralla, antes musulmana y, con posterioridad, cristiana.



Los toros, primero solos y luego acompañados de caballos, bordean el perímetro amurallado de la antigua ciudad medieval, desde el antiguo portal de Sopeña hasta el de Valencia.

Luego llegan a la actual plaza de la Cueva Santa que, muy posiblemente, sería en época medieval un descampado, un terreno de nadie donde los cristianos del arrabal y, por qué no, los musulmanes que ocupaban la ciudad, distraían su ocio.

Allí recortaban la embestida de los toros o salvaban el trasero del acecho de las vaquillas.



Sin duda, hay muchos otros aspectos a destacar de la entrada de toros de Segorbe, pero uno de los más destacados es su consideración como símbolo en el que todos los vecinos de la ciudad se sienten identificados. Tal vez por ello, más que por ningún otro motivo, Segorbe ha merecido el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Al margen de las consecuencias que el reconocimiento puede tener para el propio festejo, una de las ventajas conseguidas es que el nombre de Segorbe se oiga en los mercados turísticos internacionales y pueda servir de atracción inducida no sólo en los días de celebración de la entrada sino todo el año.



Un ejemplo más de que el medievo sigue vivo y a la vuelta de la esquina.




PD: La fotos se corresponden por el siguiente orden: 01 Entrada Toros años 80, la foto 02 corresponde a tres caballistas experimentados (José Fernández, el Andaluz y Pedro Fernández), la 03 señala el palco de autoridades y la o4 habla por si sólo, se trata del entrañanble "Ramón Berbís" Ex-caballista legendario. El texto del artículo ha sido extraido de la web; http://www.medievalum.com/

No hay comentarios :