La respuesta de Pedro: ‘Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo’ (Mt 16, 16) es una confesión sobre la persona de Jesús, sobre su divinidad y sobre su misión. Pedro, en nombre del resto, confiesa que Jesús es el Mesías, el Cristo, el Ungido por el Espíritu Santo como Salvador del mundo, el Hijo de Dios o, lo que es lo mismo, el Hijo de Dios es el hombre Jesús. En Jesús, pues, aparece lo definitivo del ser humano y la manifestación plena de Dios. Esta confesión de fe de Pedro es básica y nuclear para la comunidad de los discípulos y para cada uno de ellos. Este reconocimiento de Jesús y esta adhesión personal a su persona y misión distinguen al discípulo del resto de la gente.
Leer más...
Leer más...
No hay comentarios :
Publicar un comentario