
Cuando la emoción monta a lomos de un caballo Hoy lunes y hasta el próximo domingo comienza en Segorbe la semana taurina. Y con ella sus tradicionales entradas de toros y caballos, un espectáculo declarado de Interés Turístico.
Una carrera de menos de un kilómetro y en la que todos los días se hace el milagro de que por un espacio inverosímil, toros y caballos se hagan paso entre una gran masa de gente, sin que exista un vallado protector entre ellos.
Alfonso Alandí es desde 2001 uno de los jinetes que toma parte en esta bella y emocionante carrera. «Como segorbino y amante de los caballos y los toros, es un orgullo tomar parte en la entrada. Somos unos veinte caballistas, pero vamos rotando y cada día tomamos parte doce. Para intervenir a caballo en la entrada, además de cumplir una serie de requisitos, tienes que haber nacido en Segorbe, o llevar un mínimo de cinco años empadronado en la ciudad».
Una entrada histórica
Los historiadores dicen que el origen de la entrada se remonta a cuando el transporte de ganado se hacía a caballo. Y que un día varios toros se escaparon del matadero y los jinetes tuvieron que juntarlos y reconducirlos de nuevo. Luego vendrían las entradas con vacas y caballos de labranza hasta llegar a las actuales.
Alfonso explica cómo vive el transcurso de la carrera montando a su yegua Guitarra. «La salida de los toros es uno de los momentos mas complicados, porque nos buscan y es cuando se puede producir un percance. Luego intentamos hacer una especie de herradura para colocar a las reses en medio, pero esto es teoría, ya que los toros son las que marcan la carrera. El tramo final también resulta complicado, ya que tienes que parar el caballo y dejar que pasen los animales».
Pero además de los toros está la gran cantidad de gente que contempla el espectáculo en primera línea, un riesgo añadido para los caballistas. Ante esta situación, el jinete responde tajante. «A la gente ni la miramos, confiamos en que los espectadores se vayan apartando conforme avanza la carrera. Nosotros vivimos momentos de mucha tensión y solo vamos pendientes de llevar arropada a la manada y que no ocurran desgracias».
Pese a que en la mayoría de entradas sólo participan hombres, el grupo de caballistas no está cerrado a las mujeres, explica Alfonso, ya que en otras ediciones sí que han participado amazonas. «Recuerdo haber visto participar a muchas de ellas. No se pone ningún condicionante a las mujeres. A mi hija Nerea, que tiene seis, años le gusta mucho, aunque no sé si algún día se hará el ánimo. A mí me haría una gran ilusión».
Alandí atribuye su afición al romanticismo. «El Ayuntamiento sólo te da una insignia de plata cuando debutas además de pagar un seguro para los caballos y jinetes. Es verdad que la Corporación también da una pequeña recompensa económica que nosotros gestionamos para alguna comida. Eso sí, el que debuta está obligado a invitar a champán al resto de compañeros». Debido a un accidente, Alfonso no podrá participar en la entrada ningún día de la semana.
Fuente: Diario ABC
Foto: El Informal Segorbino/Alfonso Alandi
1 comentario :
Habéis puesto una foto de Alfonso Alandí metiendole un latigazo en toda la cabeza al pobre manso.
¿No había otra foto?. Mis amigos alemanes, bastante sensibles con el tema del maltrato de los animales, y ahora la imagen de Segorbe esta manchada.
¿Ahora como les convenzo de que no somos un pueblo de bestias paletos?
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