Al inicio de su carta, el Obispo de Alcalá de Henares recuerda que sus consideraciones «se hacen desde el respeto a todas las personas, proponiendo la verdad, de la que es testigo la Iglesia Católica, desde la misericordia y el amor».
Mons. Reig toma ocasión de una noticia publicada el pasado día 2 de febrero en la que se anunciaba que la «Autoridad de Embriología y Fertilización Humana» (HFEA) del Reino Unido ha aprobado una solicitud del equipo de investigación que dirige la Dra. Kathy Niakan del «Instituto Francis Crick» para renovar la licencia de la investigación de su laboratorio en la que se incluye la «edición de genes» en embriones humanos, es decir, la manipulación genética de embriones humanos.
La carta consta de diez puntos. En el primero apartado se afirma que «los embriones también merecen misericordia, son los primeros peregrinos indefensos cuya dignidad personal inalienable reclama que sean llamados a la existencia como consecuencia directa del abrazo conyugal. Por ello, también es aplicable aquí la obra de misericordia «dar posada al peregrino». Esta posada no es otra que el vientre de la madre». Y en referencia a la fecundación in vitro, Mons. Reig se pregunta: ¿quién piensa en los millones de embriones de todo el mundo convocados a la existencia engulags de laboratorio y hacinados en campos de congelación a los que se les han cerrado las puertas de sus familias y de la sociedad?; y afirma «las placas de cultivo –donde se produce la fecundación– y los tanques de nitrógeno líquido –donde son confinados los embriones– son también periferias existenciales».
En los apartados dos y tres Mons. Reig explica algunos detalles de la autorización que se ha aprobado en el Reino Unido para manipular genéticamente embriones y ofrece algunos textos del Magisterio de la Iglesia Católica sobre la experimentación con seres humanos, también en estado embrionario.
En los puntos cuatro y cinco recorre algunos casos conocidos de experimentación ilícita con seres humanos. En el apartado seis Mons. Reig resume, a la luz de la antropología adecuada y de la revelación, qué tienen en común todos los seres humanos.
En el apartado siete el Obispo expone algunos ejemplos de leyes españolas en la que se conculcan los derechos más elementales de los seres humanos en estado embrionario: el derecho a ser concebido como consecuencia del abrazo conyugal entre legítimos esposos, el derecho a la vida, el derecho a tener un padre y una madre conocidos, etc.
Continua el obispo explicando que estamos ante «un ataque planificado, científica y sistemáticamente, contra el orden de la creación y de la redención» en el que los poderosos aplastan a los débiles; «la arquitectura jurídica de muchos Estados - referida a la vida, al matrimonio y a la familia - se ha constituido en una gigantesca «estructura de pecado» (Cf. San Juan Pablo II, Encíclicas Sollicitudo rei socialis, 36-40 y Evangelium vitae, 24); lo mismo ha sucedido con buena parte de las instituciones internacionales, los partidos políticos y sindicatos mayoritarios y gran parte de los medios de comunicación, las ONG y las grandes empresas multinacionales».
El Obispo de Alcalá de Henares explica aquí que «la ideología global subyacente, que está siendo sutilmente promovida en todo este proceso, es lo que se ha venido a llamar tecno-nihilismo, hija natural de la dictadura del relativismo»; «la naturaleza humana se torna así en un simple instrumento bioeconómico al servicio del tecnocapitalismo. La cuestión es clara: para maximizar el enriquecimiento de los poderosos y alcanzar sus fines (post-humanismo) la lógica de producción-consumo no debe tener límite moral alguno».
Para terminar, Mons, Reig recuerda que «Jesucristo es el verdadero portador de esperanza», por lo que es necesario trabajar (oración y milicia) por «por el Reinado Social de Cristo», al tiempo que nos ponemos en manos de la Santísima Virgen María, Madre de la Vida. Sabemos que «la esperanza no defrauda» (Rm 5, 5), concluye. La carta pastoral puede encontrarse en: www.obispadoalcala.org

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