20.5.17

La Generalitat rinde homenaje a la figura de Juan Negrín y destaca su apuesta por la democracia y la convivencia

- Ximo Puig ha subrayado que este reconocimiento es un acto "de estricta justicia" hacia la labor de quien fuera presiente de la II República

 Ximo Puig ha subrayado que este reconocimiento es un acto "de estricta justicia" hacia la labor de quien fuera presiente de la II República

La Generalitat ha rendido homenaje a la labor y la figura de Juan Negrín en el 80 aniversario de su nombramiento en València como presidente del gobierno de la II República.

El President de la Generalitat, Ximo Puig, ha asegurado que este homenaje responde a la voluntad del Gobierno valenciano de rehabilitar la figura de un hombre que realizó una "apuesta profunda radicalmente democrática y a favor de la convivencia". Son estos valores, ha dicho Puig, los que también han impulsado la Ley de Memoria Democrática y de la Convivencia en la Comunitat Valenciana promovida por el Consell.

"Si de Negrín hay alguna cosa que nos queda para la historia es precisamente ese valor a favor de los valores democráticos y republicanos, y también ese valor fundamental de la reconciliación y la democracia", ha puntualizado el jefe del Consell, que ha subrayado que este homenaje es un acto "de estricta justicia" para una Generalitat "que no es en absoluto equidistante, porque no se puede ser equidistante ante la democracia o la barbarie".

Tal y como ha subrayado Puig, la nieta del homenajeado, Carmen Negrín, ha indicado en numerosas ocasiones que el destino de su abuelo se resume en la siguiente frase de Albert Camus: "Fue en España donde los hombres aprendieron que es posible tener razón y, aun así, sufrir la derrota".

Juan Negrín López fue médico fisiólogo formado en Alemania y ocupó la cátedra de Fisiología de la Universidad de Madrid. Además, se convirtió en el maestro de una escuela de investigadores de prestigio internacional, pero, finalmente, antepuso su carrera política a la científica y fue nombrado presidente de la II República, tal y como ha recordado.


Cuando Negrín murió en 1956 en París, pidió que en su lápida no escribieran su nombre, y solo su hijo Rómulo y dos amigos íntimos asistieron al entierro. "Ese entierro y toda su historia denostada es lo que, de una manera humilde, un Gobierno democrático, un Gobierno que se reconoce en esos valores republicanos, quiere reponer", ha concluido Puig.

En el acto de homenaje también han participado el economista e historiador Ángel Viñas, que ha impartido una conferencia sobre la figura de Juan Negrín, y la nieta del que fuera presidente de la II República, Carmen Negrín.

Comunicación GVA

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