29.8.12

¿Y si los cipreses de Jérica nos estuvieran diciendo lo que hay que hacer?

Era una carretera preciosa entre cultivos y árboles frutales hasta que, de forma inesperada, se convirtió en antesala del espanto y, enseguida, en el reino de la desolación. Todavía huele a quemado

Madrugamos porque no sabemos exactamente dónde está el bosque mágico que buscamos, los cipreses aparentemente ignífugos de Jérica que resistieron el embate del fuego abrasador, y el balneario de Chulilla, donde tratamos de resarcirnos del cansancio y de algunas desilusiones del viaje, está demasiado lejos. Nos dejamos aconsejar por dos nativos de Villar del Arzobispo y nos adentramos en carreteras rurales de Valencia y Castellón, precisamente donde algunos de los fuegos menos piadosos de este verano más se ensañaron. Era una carretera preciosa entre cultivos y árboles frutales hasta que, de forma inesperada, se convirtió en antesala del espanto y, enseguida, en el reino de la desolación. Todavía huele a quemado, como si el incendio hubiera sido apagado hace apenas unos días. Las llamas han barrido todo, desde los pinos que se asomaban confiados a la carretera hasta los que coronaban cerros y lomas. Buscando el misterio de los árboles que resistieron el mar de fuego nos metemos de lleno en los estragos de un incendio. Lo que todavía no sabemos, a esa hora de la mañana en que el sol todavía se muestra remiso y duda qué infiernillos encender, es que se trata del mismo incendio, el que devastó durante cinco días de julio 20.000 hectáreas en la localidad valenciana de Andilla, y términos municipales pertenecientes a Jérica (en Castellón) y Alcublas (en Valencia). El cielo, cubierto, parece compadecerse todavía de los estragos. No se oye ni se ve un pájaro. Nada.

Leer más...

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Te has olvidado de que el devastador incendio castigó sin piedad el municipio de Altura, un municipio antaño inundado de bosques viejos, y ahora quemado, arrasado, sin vida, con una árboles erguidos todavía, pero fastasmagórico. Ahora toca invertir, recuperar utilizando la inteligencia, partir de la nada porque, nada queda.

Redacción dijo...

El artículo es de ABC, no de El Informal Segorbino.

Un abrazo.