15.10.06

El último pastor trashumante de la Sierra Espadán, está a punto de desaparecer.


Años y años de duro trabajo se han quedado hoy en el camino. El último pastor trashumante de la sierra de Espadán en Castellón ha hecho su último viaje con su rebaño. Un oficio para el que no ha habido relevo generacional y que está a punto de desaparecer.



Margarita es una simpática burra que ha acompañado durante mucho tiempo a Luis, un pastor que lleva cuarenta años dedicándose a la trashumancia, un trabajo tan duro como sacrificado. Dice que es más duro que la cárcel. Estás todo el día en el monte con los animales, y duermes en los corrales y dice que los pastores antiguos decían que eran hombres brutos y animales de día por los barrancos y de noche por los corrales.

Es el último pastor trashumante de la Sierra de Espadán en Castellón.


La trashumancia llega a su fin con la jubilación de Luis. Un trabajo que se ha perdido porque no hay jóvenes que quieran dedicarse a esta faena también porque no es rentable.


En los años sesenta los pastores empiezan a desaparecer, están mal vistos y se produce un descenso brusco. También la construcción de carreteras, alambradas o autovías hacen cada día más difícil el paso del pastor. De esta manera se pierde un estilo de vida duro marcado por el respeto al medio ambiente y los ciclos estacionales para ofrecer el mejor pasto al rebaño. Esta salida da por extinguido un antiguo oficio milenario.

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