
Ningún republicano consciente y responsable admite que la república fuera un oasis de paz. No existía un Gobierno legítimo. El poder estaba en las calles.
"Un libro tan duro como necesario”. Con estas palabras se presenta un nuevo libro sobre la guerra civil española que, según su autor, nace de una necesidad moral de responder a la “provocación que supone la Ley de Memoria Histórica presentado por Ezquerra Republicana" en el Congreso de los Diputados. Nicolás Salas defiende que es totalmente legítimo recuperar la memoria del bando republicano cuando los franquistas tuvieron cuarenta años para reivindicar la suya. No obstante, lo que no se puede tolerar, según Salas, es que esta memoria se utilice “como vitriolo para tarárselo a la cara a la derecha”. En “La otra memoria histórica” se incide en el hecho documentado que el verdadero golpe militar se produce el 15 de agosto en Sevilla. Antes, desde el 18 julio España asiste a un intento de salvar la república de el secuestro marxista al que estaba abocada.
La fundamentalización de la Iglesia, el fracaso de Franco de no poder instaurar una dictadura blanda y muchos otros capítulos todavía oscuros de nuestro pasado son esclarecidos en la páginas del último libro de Nicolás Salas.
¿No cree que hubo tiempo más que suficiente para explicar los crímenes del bando rojo durante las décadas que duró la dictadura?
Este libro horroroso nunca lo hubiera escrito sin la necesidad moral de responder a la provocación que supone la Ley de Memoria histórica de Ezquerra Republicana con el apoyo que le prestan Zapatero y Llamazares. Pero hay que admitir que el propio Gobierno ha modificado positivamente su propia ley, aprobada en julio.Cuando llega la coyuntura de que estos señores están destrozando la transición política, tengo la obligación moral de dar la cara. Me la pueden hasta partir pero tengo que dar la cara. Perdón siempre pero respuesta cobarde nunca.
¿Temes que se esté retrocediendo históricamente?
La transición es un milagro político que ningún país del mundo ha podido comprender nunca. La transición que es lo que establece la paz, que no rompe y que reforma adecuadamente, la inicia UCD pero es posible gracias a un socialista y gracias a Carrillo que tenía las manos manchadas de sangre. No es lícito que 30 años después venga el señor Zapatero o Carod Rovira a tirar por la borda el fruto de tres décadas de paz. No podemos tolerarlo en silencio. No nos podemos callar.
La derecha actual tiene complejo de franquista y le da vergüenza decirse de derechas
¿Sigue habiendo dos Españas?
Naturalmente. Lo que pasa es que las circunstancias sociológicas son muy distintas. Por Fortuna. Hoy no hay radicalización social. Hoy existe la clase media. Eso supone un colchón social muy importante que amortigua la radicalización de la izquierda y de los separatistas. En el 36 sólo había pobres y ricos. Por otro lado, la derecha actual tiene complejo de ser franquista y le da vergüenza decirse de derechas. El propio Partido Popular, que recibe sus votos de la derecha, dice a boca llena que ellos no son de derechas sino de centro derecha. La izquierda tiene a gala ser izquierda y la derecha se avergüenza de decir que es derecha. Así no vamos a ninguna parte.
¿Está implicado el ánimo de revancha?
Todo se reduce a un resentimiento concéntrico. Lo que tratan es de convencer de que todo lo malo lo hicieron los franquistas y todo lo bueno los republicanos. Ningún republicano consciente y responsable admite que la república fuera un oasis de paz. No existía un Gobierno legítimo. El poder estaba en las calles.
¿Entonces el ejército actuó para aplacar aquella revuelta?
Cuando se sublevan los militares lo hacen para salvar la república del marxismo que la había secuestrado. Lo que querían era instaurar una dictadura republicana que respetase todos los logros sociales de la republica empezando por la separación entre Iglesia y Estado y mantener la escuela popular o los seguros obreros. Lo que pasa que es que entre el 18 de julio hasta el 15 de agosto en Sevilla este proyecto fracasa por el sectarismo de muchos gobernantes republicanos como Azaña. Azaña rechaza esa dictadura republicana con un periodo de transición para regresar a unas cortes constituyentes. Por eso el 15 de agosto en 1936 es cuando se produce el verdadero golpe de Estado.
¿Cómo es que aquella dictadura republicana inicial pudo derivar en otra fascista?
Franco no fue capaz de establecer una dictadura blanda, influido por el poder militar y la derecha radicalizada.
¿Qué papel jugó la Iglesia en este punto?
Franco le ofreció a la iglesia lo que nunca antes ningún país le había ofrecido: un país para que fuera recristianizado. Pero la iglesia no evangeliza al país. La Iglesia, a partir del 39, impone unos criterios fundamentalistas, y tiranizo a la sociedad española. Por ejemplo: para que un pobre del año 40 pudiera llevar a su hijo a la escuela pública o para poder ir al hospital tenías que presentar un certificado del párraco. La gente tenía que ir a misa aunque fueran ateos para dar el pego. Crean una hipocresía religiosa.
¿La Iglesia aprovechó esa coyuntura para apoderarse del país?
Para fundamentalizar el país y querer hacerlo santo por decreto. Franco les cede todo lo que es la cultura social y académica. Todo se queda en manos de la iglesia. Ahora la Iglesia en España está pagando las consecuencias. En la actualidad no es perseguida, es despreciada porque tiene un pasado negro. La Iglesia tiraniza a la sociedad española. Las generaciones siguientes mamaron eso de sus padres y no quieren saber nada de la Iglesia. Hay una ruptura de la sociedad española con la Iglesia. No se si para mal o para bien. Tal vez sea para bien. Porque no cabe duda de que este país estaba totalmente pendiente del brujo de la tribu.
¿Cuándo seremos capaces de que esta lacra histórica pase definitivamente a formar parte de nuestro pasado?
Íbamos en ese camino. Durante 30 años se había conseguido. Pero desde que llegó Zapatero al poder se recuperado la memoria, pero que en el fondo no es más que una recuperación de los odios.
¿Qué hace falta para una reconciliación sólida y definitiva?
La derecha tiene que admitir, sin reservas, que la izquirda tiene legítimo derecho a recuperar la memoria de los muertos. Eso es elemental. La derecha ha tenido 40 años para hacerlo ella. Pero es que esa recuperación legítima se está utilizando como vitriolo para tarárselo a la cara a la derecha. Se está convirtiendo en un arma arrojadiza y no se está recuperando la memoria, sino revanchismo. Son los nietos los que están envenados por esta política funesta. Los que tenían que haber alzado la voz ya habían perdonado porque lo que querían es vivir en paz. Pero sus descendientes, nietos y biznietos, corean que sus abuelos fueron fusilados. Esta generación es muy peligrosa si se las envenena.

BIOGRAFIA: Biografía
Nació en Valencia en 1933.
Se inició en el diario "Sevilla" en 1950.
Trabajó tambien, entre otros, en El Correo de Andalucía, Hoja del Lunes o Radio Sevilla.
Ingresó en ABC Sevilla como ayudante de redacción.
Director de ABC Sevilla entre 1976 y 1984.
Premio Ciudad de Sevilla por "Las Ferias de Sevilla"
Premio Ateneo de Novela por "Morir en Sevilla"
Premio de Periodismo Luca de Tena y Continente
Publicado en periodistadigital.com
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