25.11.16

Sólo ante el peligro....

En primer lugar, lamentar profundamente la muerte de Dª. Rita Barberá y unirme a las condolencias de su familia y de sus amistades más allegadas. Descanse en paz.

Ustedes se preguntarán que tendrá que ver el título de este artículo con lo señalado en el párrafo anterior. Es lo que voy a tratar de explicar en lo que viene a continuación.

Empezaremos por recordar, de manera resumida, el argumento de tan famosa y gran película del director Fred Zinneman, que se estrenó en el año 1952 e interpretada, en sus papeles principales por Gary Cooper (recibió un Oscar por su actuación), Grace Kelly, Loyd Bridges y Katy Jurado.

La trama cuenta la historia de Will Kane sheriff del pequeño pueblo de Hadleyville que deja su puesto por que se casa con su novia, pero ante el anuncio de que el pistolero Frank Miller, regresa allí para vengarse del sheriff que lo mandó a la cárcel, recupera su placa enfrentándose al delincuente y su banda.

 Intenta recabar apoyos entre la gente del pueblo que, aparentemente, le adoraba y se encuentra que nadie, absolutamente nadie accede a ayudarle, ni siquiera su ayudante (al que el nombró). Sólo encuentra el apoyo de su novia y de su antigua amante (la dueña del salón).

Al final, él se enfrenta solo a los cuatro hombres y acaba venciéndoles. Es especialmente significativa la escena final, cuando él, y rodeado por la gente que, entonces ya, ha salido a aclamarle, se arranca la estrella de sheriff y la lanza al suelo, para subir en el carro con su novia y alejarse definitivamente del lugar.

No me dirán ustedes que este argumento no les recuerda lo que ha ocurrido recientemente con la que fuera alcaldesa de Valencia que ha terminado sus días en la más absoluta de las soledades, sobre todo, apartada de gente que, gracias a ella, ha podido medrar en la vida política.


Es muy posible que ella cometiera errores, seguro, y es cierto también que ha colocado a su ciudad en un referente a nivel mundial en muchas cosas, haciendo que Valencia sea muchas más cosas que sol y paella.

Lo más lamentable ha sido el comportamiento de sus propios compañeros de partido que la apartaron de su lado, como si de una “apestada” se tratara. Cuando hace poco, todos hacían lo indecible por aparecer en una foto al lado suyo, ahora no querían aparecer junto a ella, no sea cosa que su sola presencia les pudiera perjudicar.

 Sus entradas y salidas de sedes judiciales, completamente sola, sin un brazo en quien apoyarse, eran impactantes. Hace muy pocas fechas, iba a todos los sitios en olor de multitudes y rodeada de “meapilas”, con sonrisa de oreja a oreja y que lo único que sabían de ella es que igual los podía colocar de algo, de lo que sea.

 Estoy convencido que lo que más le ha dolido y lo que ha provocado o acelerado su final, ha sido, sin lugar a dudas, independientemente de la veracidad o no de sus supuestos delitos (por cierto no se ha podido demostrar ninguno de los que le acusaban) el desprecio ignominioso de los que ella creía que eran sus amigos de partido. Con amigos así pocos enemigos te hacen falta.

Por supuesto, una vez fallecida todo han sido bonitas palabras y minutos de silencio (que rara vez duran 60 segundos). Ahora que no necesita las palabras de ánimo, se las dan. Curiosa forma de apoyo..

No quiero ser injusto. Haberlos, seguro que lo ha habido, amigos de verdad, pero tampoco se han hecho notar demasiado. Incluso ahora, el Sr. Rajoy ha confirmado que piensa asistir al funeral. Eso sí, la familia le ha pedido que vaya a nivel particular y como “amigo”, no a nivel institucional. Todo sea por el “·qué dirán”.

Se critica a los “adláteres” del Iglesias (perdón se me hace muy difícil llamarle señor) por no guardar el minuto de silencio, verdaderamente un gesto que lo define perfectamente. Pero yo me pregunto: ¿Cuántos de los que lo guardaron, lo hicieron de corazón?

Y me niego a comentar los insultos que una banda de descerebrados están vertiendo sobre este tema. Sólo espero que los fiscales, ejerzan como tales y se vuelquen en su trabajo. Deberían poner coto a estos “rasgos de humor negro”, como a ellos les gusta llamarlos.

Tengo una ventaja importante a la hora de escribir este artículo. Nunca he conocido personalmente a la Sra. Barberá, no le debo nada, nunca le he pedido nada, ni siquiera he hablado por teléfono con ella. Es una opinión de un ciudadano de a pie, con valores y respeto hacia los seres humanos

Si la Sra. Barberá pudiera, seguro que repetiría paso a paso la última escena de “Solo ante el peligro”, lanzaría la estrella de su partido al suelo, eso sí con lágrimas en los ojos.

El próximo artículo irá dedicado a otra víctima del fuego amigo. Pero mientras tanto un recuerdo emotivo para la Sra. Rita Barberá y que tenga el descanso y la paz que no han sabido darle en la tierra.

Finalizo con lo que no es políticamente correcto decir: ¡¡VIVA ESPAÑA!!

Fdo: Luis Andrés Cisneros

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