20.1.17

VOX CASTELLÓN : INFANTILISMO POLÍTICO

Luciano Ferrer Pons
En la sociedad actual con sus grandes ajetreos, sus idas y venidas, sus prisas y preocupaciones, sus desesperos por llegar a fin de mes, sacar la familia adelante, rodeados de tecnología por todas partes, resulta comprensible no detenerse un instante a pensar, a razonar, a meditar, a recapacitar. Se actúa impulsivamente, de forma refleja, condicionada. Todo lo contrario a la libertad, la cual precisa de una reflexión previa para discernir si actuamos bien o mal, con una responsabilidad de nuestros actos que, posteriormente, nos será exigida.

 El reflejo de este actuar lo tenemos en los resultados obtenidos por las distintas formaciones políticas en las elecciones, bien fuesen municipales, autonómicas o nacionales. ¿Cuántos partidos exponían en su programa la forma y manera en cómo conseguirían hacer aquello que prometían?¿Cuántos de ustedes dedicaron un poco de su tiempo en comprobar la forma en que llevarían a cabo sus promesas?

Lo mínimo exigible, al presentar cualquier tipo de proyecto, es expresar claramente la forma en que se llevará adelante, de lo contrario se entra en la desvergüenza de emitir un mero juicio de intenciones, en el más puro infantilismo de la imaginación, alejado completamente de la realidad y, por ende, de la verdad.

Ciertamente son legítimos nuestros deseos y anhelos de estar mejor, de vivir mejor y más cómodamente. Pero debemos enfrentarnos con la realidad, analizarla, escudriñarla, conocerla y dar con la solución más adecuada que nos permita alcanzar la meta propuesta que beneficie al conjunto de la sociedad y así, indirectamente, a cada uno de nosotros. La solución no se encontraba, ni se encontrará, en atravesar el espejo como Alicia, tal como proponían, y continúan proponiendo, los diversos partidos que alcanzaron representatividad en las instituciones con el descaro de no explicar cómo lo alcanzarían.

¡Y así nos luce el pelo!. Ante cualquier problema reaccionan como los ineptos que son por falta de propuestas concretas, reaccionan como los chiquillos cuando son pillados en falta. Les suena de algo aquello de: “¡Yo no he sido!, ¡Ha sido…!”, pienso que sí. Pues bien, en boca de nuestros representantes políticos electos escuchamos hasta la saciedad: “¡No es mi culpa!, ¡No es culpa nuestra!, ¡Es culpa de la herencia recibida!” (o de los anteriores gobernantes, o de la crisis, o de la coyuntura internacional, o de …).

 Ineptos que no ven nada más allá de la punta de su nariz y viven en un mundo imaginario, alejado de la realidad y de la verdad. Imaginan cosas y piensan que con sólo imaginarlo, con sólo desearlo aparecerá. La mejor manera de alcanzar el caos es optar a ser dirigido por alguien cuyo proyecto es el voluntarismo (que además es una conducta herética condenada en el cristianismo), sin concreción alguna de cómo lo hará. Si un ciego conduce a otro ciego, ¿qué sucederá?.

Los milagros son potestad de Dios y sólo suceden si se tiene fe ciega en Él. De la noche a la mañana no se cambian las cosas, sólo pueden cambiarse mediante la conversión individual, la aceptación de la Ley Natural y con el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio de cada uno en busca del bien común. No existe la fórmula milagrosa. A Dios rogando y con el mazo dando. Sin plan concreto y explícito de trabajo, a base de ocurrencias y parches, no hay remedio ni solución.

La prudencia es una virtud en el gobernante. Así como la moral si es prudente no es ciencia y sin prudencia no existe moral, la política no es una ciencia pues debe regirse por la prudencia, de lo contrario no es política sino cualquier otra cosa.

La técnica y la ciencia, son imprescindibles para la realización del trabajo, para la consecución de los objetivos concretos, pero la elección de estos objetivos debe encontrarse siempre supeditada a la moral prudente.

Cuando en VOX afirmamos que somos el partido de los principios y valores nos referimos a ésto. Las personas que conformamos VOX somos conscientes que nuestro programa debe reflejar, con claridad, los principios morales rectores de nuestras actuaciones y objetivos así como la forma clara de cómo alcanzarlos y pueden estar seguros que VOX “Sí” cumplirá. Tienen nuestra palabra. Y la palabra de un buen español siempre que se da, se cumple.

VOX. ¡Hagamos España Grande otra vez!
Luciano Ferrer Pons
Vicepresidente Gestora Provincial VOX Castellón

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