2.4.17

Discriminación al obeso, por Luis Andrés Cisneros

Luis Andrés Cisneros
Si hay un colectivo marginado, abandonado, vilipendiado y despreciado por los políticos en España, es el de los pacientes que padecen obesidad y obesidad mórbida. Y no estamos hablando de un número exiguo de personas.

Veamos un dato muy significativo: un 36% de los españoles están afectados de sobrepeso y un 17% de obesidad. O sea, que estamos hablando de un poco más de la mitad de la población. En cifras redondas de unos 20.000.000 millones de personas. Si nos atenemos sólo a aquellas que padecen obesidad, los afectados serían en torno a 7.500.000.

Pero esta patología, no es solo el exceso de grasa corporal en el cuerpo, es la consecuencia directa de otras enfermedades como, diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión arterial, con el riesgo para la salud que todas estas, y muchas más, representan.

Todo este batiburrillo de patologías, suponen un riesgo evidente para la salud, además de ser un gasto oneroso para las arcas públicas, debido a las medicaciones que se prescriben para tratar todas las enfermedades concomitantes.

Curiosamente, en nuestro país, la obesidad no está considerada como enfermedad, por lo cual, el tratamiento de la misma tiene que ser de índole privada. En España, la SEEDO (Sociedad Española de la Obesidad) viene pidiendo, desde hace muchos años que se incluya a esta verdadera pandemia del Siglo XXI, como enfermedad, para poder tratarse dentro del Sistema Público de Salud.

Pero es inútil, los políticos no quiere saber nada de este tema y, como no quieren financiar ni fármacos ni intervenciones quirúrgicas, los que padecen esta enfermedad tienen que verse discriminados. No se dan cuenta que, el resto de patologías asociadas suponen un gasto tremendo y el cual va en aumento.

La ecuación es sencilla, como no está considerado como enfermedad, no puede tratarse con dinero público. Y estamos hablando de 7.500.000 ciudadanos que pagan religiosamente sus impuestos y que están discriminados por el gobierno central y los distintos reinos de taifas.

No obstante, en este Circo de Despropósitos en el que se ha convertido la política en nuestro país, se pueden dar cosas curiosas como la que se ha dado en las Cortes Valencianas.

Nuestros sesudos diputados, han sacado adelante una Ley, con el pomposo nombre de Ley Integral del Reconocimiento del Derecho a la Identidad y Expresión de Género. El hecho más relevante ha sido dejar de considerar la transexualidad como una patología, para convertirla en una expresión de la diversidad humana.

Al mismo tiempo, dicha Ley contempla medidas de protección, apoyo sanitario, en educación y en inserción laboral. Me quiero ceñir a lo referente al tema sanitario.

Si, la transexualidad ha dejado de ser una patología, todas las medidas de tipo médico-sanitario, así como operaciones de cirugía y la medicación pertinente, quiero entender, siguiendo el criterio que mantienen con la obesidad, tendrán que realizarse fuera del Sistema Público de Salud.

 ¿O es que, al igual que pasa con el idioma, vamos a hacer ciudadanos de primera y de segunda? ¿Será que las presiones de los lobbies LGTB tienen a nuestros políticos obnubilados? ¿Puede ser otro escalón más para conseguir su objetivo final que es hacer desaparecer la natalidad y, de hecho, la familia como institución?

Si tenemos en cuenta los datos de un metaanálisis realizado en Europa en el año 2015, la tasa de transexuales es del, 4,6/100.000 hab., podemos ver que el número de transexuales es infinitamente inferior al de obesos. Estos son los únicos datos que existen, con fiabilidad científica y que aparecen publicados en la web del Observatorio de Bioética de Universidad Católica de Valencia. Según estos datos estaríamos hablando de un colectivo de 40/60 personas en nuestra Comunidad.

Este artículo está firmado por Justo Aznar, miembro de dicho Observatorio oficial, y cuyo enlace les dejo a continuación

 http://www.observatoriobioetica.org/2016/06/cuantos-transexuales-existen/14646

Desde aquí quiero solidarizarme con las personas obesas y/o con sobrepeso ya que no entiendo la discriminación a la que se ven sometidos por partidos como PSOE, Compromiso, Ciudadanos y Podemos, y mirados de refilón por el PP (o PI, Partido de la Inacción)

Ya que la señora Brancal dice ver progresos en su objetivo de erradicar las desigualdades desde su concejalía de Igualdad, que tome la bandera de la defensa de los derechos de los Obesos. A lo mejor es que no se ha dado cuenta que en ese colectivo hay también mujeres.

No deja de ser un homenaje a Baco, que una enfermedad no se financia porque no se reconoce como tal, y otra que si era considerada patología, se le quita su condición para tratarla como si lo fuera.

¡En qué manos estamos!

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